
Juego muchas manos en los torneos. Pondré mi dinero con todo tipo de cartas conectadas, especialmente con posición. Puede ser que entre como limper, puede que haga un raise mínimo o uno algo mayor, dependiendo de las circunstancias.
Mi estrategia global es ganar muchos botes pequeños sin mucha resistencia. Puedo subir en posición y esperar un call de una de las ciegas. Si subo preflop con algo como 6-7, es probable que el flop no me ayude en absoluto, pero la subida anterior me da el control de la mano. Si mi rival pasa tras el flop, muy probablemente apostaré, aunque no haya conectado. Esa pequeña apuesta en el flop generalmente me entregará el bote. Pequeño, pero de mucha ayuda.
Por supuesto que algunas veces esto no funciona. Apostaré y me harán check-raise en ocasiones. Pero eso está bien, porque no perderé mucho realmente cuando deba abadonar algunas manos. En general, en los torneos trato de agregar fichas a mi stack de manera gradual, bote pequeño tras bote pequeño.
Otra de las grandes ventajas de este estilo de juego es que en algunas oportunidades flopearé un monstruo. Si consigo una escalera en el flop con manos como 5-7 o 6-8 es muy poco probable que mis rivales puedan leerme, y si ellos por su parte han conectado, entonces pagarán bien mi mano.