
Si los torneos de póquer son un juego de situaciones, entonces es importante saber cómo jugar desde las ciegas. El póquer se reduce a tres decisiones básicas: fold, call, o raise. Cuando enfrentas un raise preflop, foldear las ciegas es generalmente tu mejor opción. Tienes una desventaja importante cuando defiendes tus ciegas debido a que estarás fuera de posición durante el resto de la mano. Sin embargo, hay oportunidades durante el desarrollo de un torneo en los que puedes llevarte uno o dos botes clave con un juego correcto desde la ciega pequeña o la grande.
Una de las primeras cosas que debes tener en cuenta es nunca apegarte demasiado a tus ciegas al principio de un torneo. Ganar un bote pequeño de ninguna manera compensa el riesgo de jugar fuera de posición. Más tarde, cuando el torneo está avanzado y las ciegas son significativas -y los antes entran en juego-, sí deberás pensar dos veces antes de tirar automáticamente tus cartas ante un raise, debido a que hay muchas más fichas en juego antes del flop. De hecho, hay momentos en un torneo donde debes meditar sobre contraatacar a tus rivales desde las ciegas. Cuando lo consideres apropiado, quizá quieras hacer un call a un raise en últimas posiciones, o incluso hacer un reraise desde las ciegas si evalúas que la situación es adecuada.
Por otro lado, nunca defenderé mis ciegas con cartas marginales contra un raise en posiciones iniciales, no importa el punto del torneo en el que esté. Cuando un jugador sube en early, muchas veces es más seguro asumir que lleva una mano real en lugar de creer que intenta robarse las ciegas. Contra jugadores fuertes generalmente dejo ir las ciegas, porque sé que de lo contrario la situación terminará en una lucha. Busco llevarme botes, no una pelea.